
El aneurisma de aorta es una dilatación anormal de la pared de la arteria principal del cuerpo, que puede presentarse en el abdomen (aorta abdominal) o en el tórax (aorta torácica). Esta condición puede progresar de forma silenciosa y, si no se detecta a tiempo, puede generar complicaciones graves.
El manejo se indica en pacientes con diagnóstico confirmado de aneurisma, factores de riesgo cardiovascular o síntomas asociados. También se realiza seguimiento en casos detectados de manera incidental mediante estudios de imagen, para evaluar su evolución y riesgo.
El tratamiento puede incluir vigilancia médica periódica con estudios de imagen, control de factores de riesgo y, en algunos casos, intervención quirúrgica o endovascular. La elección depende del tamaño del aneurisma, su localización y las condiciones del paciente.
La detección temprana permite establecer un plan de seguimiento adecuado y reducir el riesgo de complicaciones como la ruptura. Estudios como ultrasonido, tomografía o resonancia son clave para el diagnóstico y monitoreo.